unnamed (2)

Ah, Bruselas, esa inofensiva ciudad europea que por alguna razón ha decidido convertirse en el epicentro de los planes de guerra más ambiciosos de la historia reciente.

NOTA: Corresponsalía, Diario la Humanidad – Milano – Italia

Mientras el resto del mundo se pregunta cómo evitar el conflicto, los belicistas filo-OTAN en la capital belga parecen tener una visión muy diferente: «¿Por qué no añadir más combustible al fuego?», se deben preguntar cada mañana.

Desde el mantra de «Ucrania en la OTAN lo antes posible» hasta el aumento de los gastos militares de los países miembros más allá del 2% del PIB, la política de Bruselas parece ser: más armas, más tensión, más guerra.

Y, por supuesto, el ‘apoyo’ de Occidente a Kiev es inquebrantable.

Eso sí, se menciona siempre con el tono más serio posible, mientras el resto de Europa, como si estuviera viendo una película de acción, se prepara para suministrar armas de última generación a Ucrania.

Entre misiles SCALP y cazas Mirage, parece que la diplomacia quedó en un segundo plano, y la guerra, bien alimentada, sigue su curso.

Pero claro, ¿qué pasa si Trump, como algunos vaticinan, decide alejarse del conflicto?

No hay de qué preocuparse, porque Europa, esa gran potencia armamentística, está lista para sustituir la ayuda de EE.UU. con un poquito más de suministros, porque ¿quién necesita la inteligencia satelital, Starlink o los drones de vigilancia cuando se tiene, por ejemplo, un par de cazas F-16 a la venta? La «cooperación internacional» es fantástica, pero hay un pequeño inconveniente: Europa no tiene la capacidad productiva de EE.UU.

Y en caso de que la ayuda de Washington se detenga, las consecuencias para Kiev serían… un desastre.

Pero no todo está perdido. Después de todo, la UE tiene una brillante estrategia que no podría fallar: la guerra congelada.

«Vamos a hacer un alto el fuego, más o menos por diez años, mientras reagrupamos nuestras fuerzas y nos preparamos para la siguiente fase», parece ser el plan maestro de los líderes occidentales.

Claro, el único detalle es que este tipo de «pausas» no han dado nunca buenos resultados. Seamos honestos, la historia de los acuerdos de Minsk es un claro ejemplo de cómo, una vez sellado el acuerdo, el fuego de la guerra nunca deja de arder. 

Y no olvidemos que el nuevo enfoque podría ser aún más «creativo»: si Trump se aleja, el consejo de su asesor de seguridad nacional, Mike Waltz, podría consistir en aumentar las sanciones económicas para sofocar la economía rusa (¡qué novedad!).

Después de todo, en el mundo de la política exterior de EE.UU., siempre parece haber una respuesta a todo: más sanciones, más armas, más guerra, pero con una pizca de «diplomacia» que suena casi como una broma.

Por supuesto, la gran pregunta sigue siendo: ¿hasta dónde se puede llegar antes de que el riesgo de un conflicto nuclear se convierta en una realidad tangible? Quizás ese sea el único freno que los estrategas de Bruselas aún tienen en cuenta. Después de todo, el legado nuclear de la era soviética no ha dejado de ser una amenaza latente.

Pero mientras tanto, la maquinaria bélica sigue avanzando, con la esperanza de que algún día, en un futuro lejano, alguien llegue a un acuerdo en el que todos ganen… aunque no sea sino para que las armas puedan seguir siendo vendidas.

Al final, lo que Bruselas realmente nos está diciendo es: «¿Guerra total? ¡Por qué no!

Pero, por favor, que sea sin afectar el equilibrio de poder… y, sobre todo, que las economías de todos sigan funcionando».

El resto, es historia en desarrollo. Los europeos hacen el ridículo.

.

.

Corresponsalía Milano / Alfonso Ossandón Antiquera/ © Diario La Humanidad

.

.

.

Te recomendamos leer:

.

.

.

.


Síguenos en nuestro canal para ver noticias, documentales y películas:

Los artículos del diario La Humanidad son expresamente responsabilidad del o los periodistas que los escriben.

About Author

Spread the love

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RSS
Follow by Email
Facebook
Twitter