Inicio » ¿Quién perdió la guerra de los 12 días?
netne

Siguiendo con la falsa narrativa que ha caracterizado a occidente, Netanyahu salió a decir que ganó la guerra contra Irán.

Diario La Humanidad Taleb Alisalem  – España – Madrid

Lo repitió con esa voz temblorosa que intenta parecer firme.

El mismo que prometió hacer caer al régimen iraní y borrar su programa nuclear del mapa.

Pero el mapa sigue ahí.

Y el régimen también.

Y el programa nuclear… más legitimado que nunca.

Si Irán hubiera perdido, lo sabríamos.

Veríamos imágenes de Fordow arrasado.

De Isfahan en llamas.

De generales esposados.

De cadáveres de líderes religiosos paseados como trofeos.

Veríamos Marines en Teherán y banderas blancas en las plazas.

Pero no vimos nada de eso.

Vimos otra cosa:

Vimos a Israel apagarse.

Vimos Tel Aviv arder.

Vimos a los colonos huyendo por aire, mar y tierra.

Vimos cómo se rompía, en directo, la imagen de una “nación impenetrable”.

¿Quién perdió entonces?

¿El país que resistió solo, rodeado por bases enemigas, sancionado, demonizado, y aún así logró poner en jaque a una potencia nuclear?

¿O el país que necesitó que Washington interviniera para que su ejército no colapsara bajo la lluvia de misiles?

Europa pidió negociar.

Estados Unidos pidió calma.

El Golfo pidió discreción.

Y Netanyahu… pidió ayuda.

Mientras tanto, en Irán, no hubo caos.

No hubo crisis de liderazgo.

No hubo grieta interna.

Lo que hubo fue un pueblo en la calle exigiendo más:

más firmeza, más orgullo, más respuesta.

Así no luce un país derrotado.

Así luce un país que ha cruzado el Rubicón.

La guerra no terminó con la destrucción de Israel, ni con la rendición de Irán.

Pero terminó con muchas ficciones.

La ficción de la invulnerabilidad israelí.

La ficción de la contención iraní.

La ficción de un orden regional donde todo estaba controlado.

La guerra de los 12 días fue la guerra donde Irán dejó de jugar a la defensiva.

Donde cruzó líneas que durante décadas parecían prohibidas.

Donde puso en evidencia que la disuasión ya no es un monopolio.

Y eso, para muchos, es peor que una derrota militar:

es una derrota psicológica.

Estratégica.

Narrativa.

Netanyahu podrá declararse vencedor mil veces.

Pero el que necesita declarar la victoria…

ya la ha perdido.

.

.

Nota: Taleb Alisalem

.

Por favor, comparte nuestros artículos en tus redes sociales, con amigos, en grupos y en páginas. ¡De esta manera la gente podrá alcanzar un punto de vista alternativo al implantado por occidente sobre los acontecimientos en el mundo!

.

Te recomendamos leer:

.

En una reciente entrevista que concedió el profesor Gabriel Sivinian, quien dicta la cátedra de Estudios Palestinos Edward Said a La Humanidad TV, nos daba un contexto histórico de la agresión genocida que sufren el pueblo Palestino por parte del Estado sionista de Israel. La agresión de Israel a Palestina tiene sus raíces en la conformación del sionismo como movimiento político a finales del siglo XIX. Theodor Herzl, en su obra El Estado Judío, estableció la idea de una patria nacional para los judíos, proponiendo inicialmente opciones como Argentina o Palestina. Sin embargo, el simbolismo religioso e histórico de Palestina prevaleció. Desde 1895, los escritos sionistas discutían la expropiación y desplazamiento de la población árabe nativa como parte de su estrategia de asentamiento. El mandato británico sobre Palestina (1920-1948), resultado de la Primera Guerra Mundial, transformó la región en un escenario de tensiones crecientes. Documentos como la Declaración Balfour (1917) promovieron un hogar nacional judío, ignorando las demandas de la población árabe mayoritaria. Este proceso fue catalizador de un colonialismo de sustitución, con un aumento significativo de inmigrantes judíos: de 10,000 en 1893 al 31% de la población total en 1947. La Nakba de 1948 marcó el éxodo masivo de entre 700,000 y 800,000 palestinos. Acompañado por masacres y la destrucción de más de 500 aldeas, este evento consolidó un desplazamiento que sigue sin resolverse.

.

Los artículos del diario La Humanidad son expresamente responsabilidad del o los periodistas que los escriben.

.

.

About Author

Spread the love
RSS
Follow by Email
Facebook
Twitter