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La renuncia de Joe Kent y la guerra contra Irán fractura interna, presión israelí y una superpotencia en tensión

NOTA: Andrés Silva, Diario la Humanidad

Montevideo, Uruguay

La dimisión del jefe del aparato antiterrorista estadounidense Joe Kent constituye uno de los episodios más graves de disenso interno en materia de seguridad nacional desde la invasión de Irak. La salida de Kent del Centro Nacional Antiterrorista no es una renuncia burocrática es una acusación política directa contra la decisión de guerra impulsada por la Casa Blanca.

El tuit que detonó la crisis

Traducción literal del Twitt al español:

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“Después de mucha reflexión, he decidido renunciar a mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy. No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que nosotros iniciamos esto bajo una inmensa presión del gobierno de Israel y su lobby en Washington.”

En su carta de renuncia Joe Kent manifestaba lo siguiente:

Transcripción de la carta de renuncia:

«Presidente Trump:

Tras mucha reflexión, he decidido renunciar a mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy.

No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense.Apoyo los valores y las políticas exteriores con las que usted hizo campaña en 2016, 2020 y 2024, y que implementó en su primer mandato.

Hasta junio de 2025, usted comprendía que las guerras en Oriente Medio eran una trampa que arrebataba a Estados Unidos las valiosas vidas de nuestros compatriotas y agotaba la riqueza y la prosperidad de nuestra nación.

En su primera administración, usted comprendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar de manera decisiva el poder militar sin arrastrarnos a guerras interminables. Lo demostró eliminando a Qasam Solamani y derrotando al ISIS.

Al inicio de esta administración, altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios de comunicación estadounidenses desplegaron una campaña de desinformación que socavó por completo su plataforma “America First” y sembró sentimientos favorables a la guerra para promover un conflicto con Irán.

Esta cámara de eco se utilizó para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos y que debía atacar de inmediato, pues existía un camino claro hacia una victoria rápida. Esto fue una mentira y la misma táctica que los israelíes utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres.

No podemos cometer este error nuevamente.Como veterano que fue desplegado en combate en 11 ocasiones y como esposo Gold Star que perdió a su amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar el envío de la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no aporta ningún beneficio al pueblo estadounidense ni justifica el costo en vidas estadounidenses.

Rezo para que usted reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán y para quién lo estamos haciendo. El momento de actuar con valentía es ahora. Usted puede cambiar de rumbo y trazar un nuevo camino para nuestra nación, o puede permitir que nos deslicemos aún más hacia el declive y el caos.

Usted tiene las cartas en la mano.Ha sido un honor servir en su administración y servir a nuestra gran nación.

Joseph Kent

Director, Centro Nacional Antiterrorista»

La crisis

La dimisión llega en un momento dónde no solo el gobierno viene siendo cuestionado, también las denuncias a Donald Trump por pedofilia y abusos sexuales en lorchivos de Epstein salieron a la luz. Esta renuncia nos deja ver la grieta profunda que hay entre el liderazgo político y los organismos de seguridad. Que el máximo responsable de contraterrorismo abandone su puesto en plena confrontación militar implica que la evaluación de amenazas (la base legal y moral de cualquier guerra preventiva si fuera el caso, que no lo es) está siendo cuestionada desde dentro.

El Centro Nacional Antiterrorista coordina inteligencia de la CIA, el Pentágono y el FBI. Su director no es un actor periférico, es el nodo central del sistema de alerta estratégica. Si quien ocupa ese cargo afirma que no había amenaza, la narrativa oficial queda severamente debilitada.

El factor Israel

El señalamiento a Israel constituye el elemento más explosivo. Kent no habla de alineamiento diplomático ni de cooperación militar, sino de presión determinante. Para comprender la gravedad de esta acusación, hay que considerar que Estados Unidos mantiene con Israel la alianza estratégica más estrecha de su política exterior en Medio Oriente. Sin embargo, también existe un debate histórico sobre hasta qué punto esa relación condiciona decisiones militares estadounidenses.

El propio Kent sugiere que la iniciativa de atacar a Irán no surgió de una amenaza directa sino de intereses geopolíticos regionales de otro Estado.

Iran ha sido presentado durante décadas como adversario central de Washington. Pero la diferencia entre rival estratégico y amenaza inminente es crucial en derecho internacional y en doctrina militar.

Según la carta, la inteligencia no indicaba peligro inmediato para el territorio estadounidense. Esto cuestiona la legitimidad de la intervención bajo el principio de autodefensa.

Crisis del aparato de seguridad

Las renuncias de alto nivel en tiempos de guerra suelen indicar conflictos internos graves:

  • Desacuerdo sobre objetivos estratégicos
  • Dudas sobre la legalidad de la operación
  • Temor a escalada regional
  • Presiones políticas sobre la inteligencia

En este caso, Kent menciona explícitamente “consideraciones políticas y presiones externas”.

La salida del jefe antiterrorista puede desencadenar un efecto dominó:

  • Investigaciones del Congreso
  • Filtraciones de documentos clasificados
  • Debates sobre la influencia extranjera
  • Pérdida de cohesión en seguridad nacional

La credibilidad internacional de Estados Unidos también se ve afectada. Los aliados observan con preocupación cuando las decisiones militares parecen carecer de consenso interno. Por la vía de los hechos se confirma lo que gobierno de Irán declaraba en medio de las negociaciones cuando decían que Irán no quería un conflicto y estaban actuando en consecuencia.

Aquí la cuestión central es, si no existía amenaza inmediata según quien debía evaluarla, la gran pregunta es ¿Qué motivó realmente la guerra?

La respuesta ya la dimos, está en el Twitt, lo dice el propio Kent ...»nosotros iniciamos esto bajo una inmensa presión del gobierno de Israel y su lobby en Washington.”

La renuncia de Joe Kent no es un episodio administrativo, es la demostración de una crisis estructural dentro del poder estadounidense.

Expone tensiones entre política, inteligencia y estrategia que rara vez se hacen públicas. En medio de la guerra que iniciaron con Irán, Washington enfrenta otra batalla, menos visible pero potencialmente más peligrosa, la lucha por definir quién decide la guerra y en nombre de qué intereses, en este caso la decidió Israel en nombre de los intereses del Sionismo.

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