La Estrategia Oculta:
Cómo Israel y Ucrania Desatan el Caos Bajo la Influencia del Deep State Occidental

La escalada de provocaciones por parte de Israel y Ucrania no es un fenómeno aislado, sino parte de una estrategia más amplia impulsada por lo que algunos denominan el «Deep State» occidental anglosionista. Este concepto implica una red de intereses que busca mantener el control y la hegemonía global a través del caos y la guerra. A continuación, se detallan los elementos clave de esta lógica.
NOTA: Alfonso Ossandón, Diario la Humanidad
(Milano – Italia)
Instrumentalización de Conflictos
Ambos países utilizan las provocaciones como herramienta para consolidar su posición geopolítica. En Ucrania, el conflicto con Rusia se presenta como una lucha por la soberanía y la libertad, mientras que Israel enfrenta una serie de amenazas percibidas en su entorno. Estas narrativas son fundamentales para justificar acciones agresivas y movilizar apoyo interno y externo.
Control Social y Distracción
La guerra y el caos son eficaces para desviar la atención de los problemas internos. En el caso de Israel, las tensiones con los palestinos desvían el foco de las críticas hacia el gobierno y sus políticas. En Ucrania, el conflicto permite al liderazgo desviar la atención de la corrupción y otros desafíos socioeconómicos, al tiempo que fomenta un sentido de unidad nacional frente a un enemigo común.
Intereses Económicos y Militares
La militarización de ambos conflictos beneficia a la industria armamentista, que encuentra en el caos un terreno fértil para prosperar. El suministro de armas y recursos a estas naciones no solo fortalece su capacidad de defensa, sino que también perpetúa un ciclo de dependencia que fortalece el control occidental sobre la región.
Reforzamiento de la Hegemonía Occidental
Ambos casos representan intentos deliberados de Occidente por contrarrestar el ascenso de potencias rivales como Rusia y China. En Ucrania, el apoyo militar y político busca debilitar la influencia rusa en Europa del Este. En el contexto israelí, el respaldo occidental busca mantener a Israel como un bastión contra la expansión de la influencia iraní en el Medio Oriente.
Narrativas Ideológicas y Legitimación de Acciones
La construcción de narrativas de libertad y democracia es esencial para justificar las acciones de estos países. La demonización del enemigo, ya sea en forma de grupos terroristas en Gaza o de un «agresor» en el este de Europa, permite a los gobiernos movilizar recursos y legitimidad para sus intervenciones.
La escalada de provocaciones en Israel y Ucrania se manifiesta como parte de un esquema más amplio, donde el caos se convierte en un recurso estratégico para mantener el control y la hegemonía. Esta lógica, impulsada por el «Deep State» occidental, refleja una preocupación profunda por preservar un orden mundial en crisis, evidenciando que las guerras no son solo conflictos territoriales, sino piezas en un complejo juego geopolítico.
Te recomendamos leer:
Los artículos del diario La Humanidad son expresamente responsabilidad del o los periodistas que los escriben.
Síguenos en nuestro canal para ver noticias, documentales y películas: