Chile y el BRICS una oportunidad histórica
La aplicación de aranceles a nivel global, por parte de la gestión Trump, es un paso más de una forma de convivencia agresiva, violenta e invasiva que han utilizado los Estados Unidos para mantener a las naciones explotadas y en la pobreza.
Nota: Diario la Humanidad – Patricio Mery Bell – Periodista – Chile
El método es algo nuevo, quizás la táctica, pero la estrategia es continuidad de la visión imperial opresora.
Instamos al gobierno de Chile presidido por Gabriel Boric, a los centros de estudios, a los partidos políticos y sobre todo a los candidatos y precandidatos presidenciales de la izquierda y centro izquierda chilena para que tomen cartas en el asunto en forma rápida y drástica, en esto la retórica ayuda poco o nada, por ende, se necesita un plan estratégico de desarrollo, innovación, crecimiento e igualdad para todos las nacionalidades y pueblos que convivimos en Chile. BRICS asoma como una oportunidad de desarrollo y liderazgo regional.
Este debate silenciado, manipulado y manoseado por los grandes medios de comunicación, que buscan evitar a toda costa profundizar en la complejidad de la geopolítica mundial, no le quita seriedad al asunto.
La disputa entre el G7 -con una postura zigzageante de la gestión Trump- y el BRICS nos abren una dicotomía coyuntural pero de futuro.
¿Desde dónde Chile construirá su futuro?
Boric apostó por mantener un vínculo directo con los intereses de la CIA y del Partido Democrata liderado por Joe Biden. Defendió a los nazis ucranianos, al batallón Azov y al rey de las Fake News mundiales, creado en un estudio de televisión Ucraniano. El apoyo explicito de Boric a Zelensky rompió una larga tradición de neutralidad de nuestras relaciones internacionales. En eso todos los ministros y ministras de su gobiernos fueron complices pasivos de ese error histórico.
Tenemos la duda, y nadie tampoco les pregunta, a los precandidatos presidenciales de la izquierda y centro izquierda cuál será su postura con respeto al conflicto Ruso-OTAN-Ucraniano
¿Mantendrán el apoyo al nazismo ucraniano o apostarán por acercarse al BRICS?
Desde nuestra perspectiva la alianza BRICS se convierte en una oportunidad y necesidad imperiosa, el esfuerzo de los países fundadores de la organización: Brasil, India, Rusia, China y Sudáfrica, más todos sus nuevos miembros, abren el camino a un entendimiento justo entre economías desarrolladas y en vías de desarrollo. Serían los aliados naturales para Chile.
La multipolaridad es un desafío, sin duda, significa dejar atrás la mirada colonial de subordinación y vasallaje para luchar soberanamente por un país realmente integrado que defiende sus intereses y que no se deja arrastrar por el bobo aperturismo económico de la globalización unipolar controlada por grandes y depredadoras empresas extractivistas, neoliberales e irrespetuosas de los Estados Nación.
La relaciones internacionales no pueden estar basados en una lógica mercantil de pérdidas o ganancias. Es mucho más complejo que eso, materias como la seguridad, la defensa de los derechos básicos, el cuidado del medio ambiente, el traspaso de tecnologías, la solidaridad entre los pueblos no pueden medirse sólo en términos monetarios, el valor actual neto de la vida debe considerar múltiples variables pero claramente mantener a Chile sujetado a los destinos de los Estados Unidos y de la OTAN son un sacrificio sin sentido.
Aún así, si sólo consideramos las posibilidades para Chile de ingresar al BRICS, en términos cuantitativos este grupo de países está por sobre el poderío del G7. El último encuentro en Kazán dejó índices prometedores los BRICS representan el 36% del PIB y el 45% de la población mundial. Desde 2020, la participación de los países miembros de los BRICS en el PIB mundial —en dólares internacionales corrientes PPA— es superior a la de los países del G7.
Chile puede intentar ser aceptado como país miembro o como miembro asociado dentro del BRICS que en la actualidad ya reúne a esta importante lista de países:
Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán, Indonesia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.
En el BRICS+ se encuentran países con gran población (China e India por encima de los mil cuatrocientos millones cada uno), y países con enormes territorios como Rusia, China y Brasil, lo que les proporciona una dimensión estratégica, una muy amplia cantidad de recursos naturales, un importante crecimiento de su producto interno bruto (PIB) y consecuentemente el aumento de su participación en el comercio internacional. Con todas estas aristas positivas llama la atención que en Chile, nadie, todavía, se atreva a discutir un cambio de nuestra política geopolítica y de alianzas por eso es imperativo comenzar los antes posible una campaña para poner el tema en la paletsra pública y sumar a la mayor cantidad de actores para apoyar un cambio de estrategia por parte de Chile para que, por una parte recupere la neutralidad perdida y por otro se sume a un mundo multipolar y abierto. Aunque tuvimos que esperar el final del mandato de Boric para ver pequeñas luces que nos acerquen al BRICS + con sus últimas visits de Estado a Brasil e India, no dejan de ser una señal auspiciosa para Chile. Esperamos que los precandidatos/as presidenciales de la izquierda y la centro izquierda lideren este necesario cambio de paradigma que significaría a un Chile mucho más apegado al derecho internacional, el multilateralismo, la paz y la convivencia pacífica entre los pueblos, con todo lo dicho BRICS+ es la gran oportunidad de saltar al desarrollo sin depender del estado de ánimo del cambiante imperio norteamericano.
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Patricio Mery Bell – Periodista, consultor político internacional.
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Imagen: lapoliticaonline.com
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